PYMES | 10 FEB 2026

La industria textil perdió más de 18 mil empleados y sus precios bajaron 30,6%




Un informe de la consultora Analytica indica que desde noviembre de 2023 los precios del rubro aumentaron 149,4%, muy por debajo de la inflación general acumulada (259,4%).

En términos relativos, la ropa se abarató 30,6% frente al promedio de la economía y alcanzó su nivel más bajo desde 2016.

Aunque representa apenas el 9,9% del índice de precios al consumidor, el sector contribuyó de forma significativa a la desaceleración inflacionaria, a diferencia de los servicios —menos expuestos a la competencia externa— que mantuvieron mayor rigidez.

La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) alertó que simplificar el debate conduce a diagnósticos erróneos. 

Señaló que las recientes rebajas impositivas y la desburocratización beneficiaron principalmente a las importaciones, mientras la producción nacional continúa bajo una alta presión tributaria, costos energéticos elevados y escaso financiamiento. 

“El problema no es la competitividad, es la competencia fraudulenta”, remarcaron.

La Fundación Pro Tejer registró el cierre de 558 establecimientos en ese período, una contracción del 9%, con impacto especialmente fuerte en indumentaria y calzado. 

Se trata además de una actividad con altos niveles de informalidad —alrededor del 72% en confecciones—, por lo que la pérdida total de puestos sería mayor.

Según el reporte de Analytica, la industria textil acumuló caídas en 10 de los 11 meses de 2025, consolidándose como la actividad más golpeada del Índice de Producción Industrial (IPI). 

En noviembre, la producción textil se ubicó 31,2% por debajo de diciembre de 2024 y 47,6% menos que en noviembre de 2023.

Analytica estima que en confecciones y calzado está 18,5% por debajo de diciembre de 2024 y en productos textiles, 31,2% de merma. 

La utilización de la capacidad instalada alcanzó apenas el 29%, el nivel más bajo de toda la serie histórica, con excepción del período más crítico de la pandemia. 

Subsectores como el curtido y la fabricación de artículos de cuero registraron caídas del 44,1%, seguidos por tejidos y acabados textiles (-34,7%) y preparado de fibras (-33,7%).

El salto de las importaciones resultó letal para las Pymes locales. En 2025, las compras externas de indumentaria crecieron 97,3% interanual, con un incremento de US$336 millones. Otros textiles avanzaron 121,2% y el calzado 25,2%. 

A esto se sumó el auge del comercio vía courier y plataformas como Shein y Temu, con un crecimiento acumulado del 274,2%. Como resultado, las importaciones de indumentaria alcanzaron US$681 millones, el valor más alto de toda la serie histórica en términos reales. En calzado, el total llegó a US$825 millones, muy cerca del récord de 2017.