El Gobierno de Javier Milei dio un paso importante este lunes, ya que el Poder Ejecutivo puso la firma en el Decreto 315/2026, en el cual reglamentó el título XX de la Ley de Modernización Laboral N° 27.802, que activó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL).
Desde el momento de su sanción, el RIFL estaba pendiente de reglamentación. El mismo tiene por meta incentivar a las empresas para que estas contraten trabajadores en blanco, reduciendo los costos laborales.
¿Cuáles son los beneficios de ingresar al RIFL?
El beneficio del RIFL tiene una duración de hasta 48 meses por cada trabajador, lo cual es un incentivo directo y claro a la hora de la contratación, ya que, básicamente, el “descuento” grande se da en las cargas sociales por cada nuevo empleado registrado.
En este punto, el efecto fuerte será la reducción de contribuciones patronales que pasarán de pagar entre el 18%-20% a un 3%, según corresponda en cada subsistema.
A su vez, entre los objetivos están:
Otro dato importante a saber y tener en cuenta es que se aplica a relaciones laborales iniciadas entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
La medida gubernamental alcanza a empleadores y empresas privadas registradas desde finales de 2025 y pueden incluir hasta el 80% de su plantilla en el régimen; a trabajadores, quienes deben estar en alguna de las siguientes situaciones:
También es importante saber que solo se aplica a nuevas contrataciones y no alcanza a empleados ya registrados. En tal sentido, si se incumplen las reglas, el empleador perderá el beneficio y deberá pagar las contribuciones completas con intereses.
Como contrapartida, a favor del empleador el beneficio es que reduce costos y puede generar empleo formal.
Uno de los riesgos es que algunas empresas reemplacen empleados actuales por nuevos más baratos, es decir, hagan rotación. Para ello se plantea el siguiente ejemplo:
PyME que quiere contratar
Supongamos:
Sueldo bruto: $1.000.000
Cargas sociales normales: 20%
Con RIFL: 3%
Sin RIFL
Con RIFL
Ahorro
En este ejemplo se puede ver que, para una PyME, esto es enorme porque hace que contratar sea mucho más viable.
Seguidamente, en el ejemplo dos la pregunta es: ¿qué pasa con el trabajador, lo afecta?
Acá la clave es que no cambia el sueldo en mano, tampoco la obra social ni la jubilación, pero sí genera dudas: el empleador aporta mucho menos y puede haber menor financiamiento del sistema previsional y a largo plazo podría impactar en jubilaciones, aunque no es de forma automática, sino que lleva a un proceso de análisis.
El efecto real en el mercado laboral puede dar posibles efectos positivos como, por ejemplo:
En este punto puede haber empresas que:
Despidan empleados actuales y contraten nuevos con beneficio. Esto se llama “rotación incentivada”.
Por ello, en resumen, para las empresas es un gran incentivo económico real, para los trabajadores marcará el paso de estar en negro a blanco con los beneficios que conlleva y, neutro o dudoso si la persona ya trabaja en blanco.