PYMES | 12 JUL 2026

CAFAC alerta por el ingreso de equipos sin controles y advierte sobre riesgos para la seguridad




La apertura de las importaciones y la eliminación de controles previos sobre componentes para ascensores encendieron una señal de alarma en la industria nacional. Desde la Cámara Argentina de Fabricantes de Ascensores y sus Componentes (CAFAC) advierten que el nuevo esquema permite el ingreso de productos sin las verificaciones técnicas que durante años garantizaron estándares de seguridad para uno de los medios de transporte más utilizados del país.

"Estamos bastante preocupados porque toda esta apertura que viene haciendo este gobierno en cuanto a las importaciones hace que haya una incertidumbre muy grande. Hay un desconocimiento de lo que se está importando bastante grande. Entonces estamos atentos a la seguridad, que es lo que más nos importa", afirmó Juan Martín Locatelli, presidente de CAFAC.

Según explicó, el cambio más significativo fue la eliminación del requisito de certificar en la Argentina los componentes importados antes de su comercialización.

"Anteriormente, para importar ascensores tenías que certificar que esos componentes estaban aprobados, ensayados y certificados por el INTI. Justamente el INTI debía verificar que lo que se estaba importando realmente funcionaba", señaló. "Eso se dejó de hacer. Ahora se puede importar con cualquier certificado de cualquier país. En la Aduana no se controla qué certificado tiene el producto que está entrando", advirtió.

Un transporte que utilizan millones de personas

La preocupación del sector no se limita al impacto sobre la producción nacional. Para los fabricantes, la principal discusión gira en torno a la seguridad de los usuarios.

"En la Ciudad de Buenos Aires está la mayor densidad de ascensores del país y se estima que alrededor de nueve millones de personas los utilizan todos los días. Es un medio de transporte supermasivo", destacó Locatelli. Por ese motivo, consideran que la certificación técnica de cada componente constituye un requisito indispensable para garantizar el correcto funcionamiento de los equipos y minimizar riesgos. "La seguridad es lo que más nos importa", remarcó el dirigente.

La recesión también golpea al sector

A la preocupación por la falta de controles se suma un escenario económico que afecta la actividad de la industria. Locatelli explicó que la caída del poder adquisitivo y la menor inversión en construcción provocaron un fuerte retroceso en la demanda de nuevos equipos.

"Se ve una recesión grande por la falta de poder adquisitivo y por la caída de las obras nuevas. Bajó muchísimo la venta de equipos nuevos, de proyectos y de consultas sobre desarrollos futuros", sostuvo."Nosotros acompañamos los proyectos desde que arrancan, desde los planos de inicio de obra. Ya estamos cotizando, viendo medidas y asesorando a estudios de arquitectura y desarrolladores. Ahí es donde hoy se ve un parate bastante grande", explicó.

Asimismo, el dirigente sostiene que la apertura comercial no estuvo acompañada por medidas que contemplen la realidad de la industria local ni la necesidad de preservar estándares técnicos. "No hay un plan para proteger a la industria; todo lo contrario", concluyó Locatelli.