La morosidad de las empresas se quintuplicó en dos años impulsada principalmente por la irregularidad de las pequeñas y medianas firmas, según expuso un informe de la consultora Equilibra.
En un contexto donde la suba en el nivel de incumplimiento de las obligaciones financieras afecta a las familias argentinas, las compañías no son ajenas a esta realidad y sufren el endurecimiento de condiciones bancarias y la tensión en la cadena de pagos.
El crecimiento en la morosidad empresarial se da en paralelo al aumento del financiamiento a firmas en la gestión de Javier Milei. Al respecto, el reporte detalló que el stock de préstamos a empresas se expandió del 5,7% del PBI a fines de septiembre de 2023 al 9,8% del PIB a fines de junio de 2026.
Asimismo, puntualizó que dos tercios del aumento del crédito bancario se explican por las líneas en moneda extranjera, que treparon del 0,8% al 3,5% del PBI y representan más de un tercio del financiamiento total de las firmas.
Sin embargo, esta aceleración del crédito estuvo acompañada por un marcado deterioro en la puntualidad de los pagos. De acuerdo con un relevamiento del Centro de Análisis Económico Equilibra sobre datos del Banco Central (BCRA), el ratio de morosidad en el crédito comercial se quintuplicó al pasar del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026.
Pese a esta marcada suba, la cifra aún se ubica lejos del récord del 8,1% registrado a comienzos de 2020. Sin embargo, el informe alertó que la probabilidad de que un préstamo regular caiga en mora ya triplica el promedio de los últimos 20 años.