José Tamborenea, vicepresidente de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), advirtió que la industria atraviesa un escenario de creciente incertidumbre, con empresas que comienzan a pensar más en despedir que en incorporar personal. También reclamó una estrategia de desarrollo de largo plazo para fortalecer la competitividad industrial. "Las encuestas que tenemos no vislumbran temas de cambio, lamentablemente. Todo esto está siguiendo una inercia que es un poco negativa", señaló.
El dirigente explicó que, por primera vez en mucho tiempo, las expectativas empresarias muestran una mayor predisposición a reducir planteles que a incorporar trabajadores. "Es de las primeras veces este año que nos tocó ver estadísticas donde hay más tendencia a despedir que a tomar gente. Eso no era lo usual", afirmó.
Un crecimiento que no genera empleo
Para Tamborenea, uno de los aspectos más llamativos del contexto actual es la desconexión entre algunos indicadores macroeconómicos y la realidad que viven las empresas.
"Estamos teniendo dos años de crecimiento en el país y el crecimiento, en vez de desarrollar empleo, expulsó gente. Eso no es lo normal", sostuvo. Y agregó una comparación histórica que, según explicó, refleja la excepcionalidad del momento: "Revisás los últimos cuarenta años de historia y eso no pasó nunca. Entonces, eso te marca la cancha."
Sin estrategia no hay competitividad
Más allá de la coyuntura, el vicepresidente de CADIEEL consideró que el principal problema es la falta de una política de desarrollo sostenida en el tiempo. "Lo que se está viendo es que se pierde el largo plazo, se pierde el mediano plazo y se pierde la administración estratégica. Pasás a manejar la contingencia", advirtió.
"Es un país que carece de estrategia, de planificación, de desarrollo, de mirada a futuro y de investigación. Cuando perdés eso, perdés la esencia: te van a comer los que están afuera."
Tamborenea también cuestionó las miradas que analizan a la industria de manera aislada del resto de la economía.
"A veces cometemos el error de ver a la industria como si fuera algo separado. Y en realidad la industria es algo sistémico, una serie de engranajes donde también son importantes la salud, la educación y todo el ecosistema que permite producir", explicó.
Para el dirigente, la competitividad industrial depende de múltiples factores que deben funcionar de manera coordinada y no únicamente de las decisiones que toman las empresas.
Otro de los ejes planteados por CADIEEL es la presión tributaria que soporta la producción nacional en comparación con otros países de la región.
"No puedo cargarle a la industria el valor agregado, porque ahí es donde me pego un tiro en el pie cuando quiero competir con el resto de los países", sostuvo.
Al comparar la estructura industrial de Argentina con la de Brasil y México, Tamborenea señaló que existen diferencias importantes en la carga que enfrentan las empresas antes de que un producto llegue al consumidor.
"Cuando analizamos Brasil, México y Argentina vemos que hasta la puerta de la fábrica nosotros más que duplicamos los impuestos. Sin embargo, el consumidor prácticamente paga lo mismo."
Según explicó, esa diferencia termina afectando la capacidad exportadora y la inserción internacional de la industria argentina.
"La tasa empresarial industrial, donde uno compite para exportar, es más del doble en nuestro país que en el resto."